Las actividades aéreas, como el paracaidismo, el parapente o el puenting, están pensadas para quienes buscan emociones relacionadas con la altura y el vuelo. Las actividades terrestres, como las rutas en quad, los parques de aventura, la escalada o las vías ferratas, proponen retos diferentes y un mayor contacto con el entorno. La elección dependerá del tipo de aventura que quieras vivir.